Entradas etiquetadas con prostituta
Practicar la prostitución
19 ago
En un juicio, le pregunta el juez a la prostituta:
- Señorita, ¿practica usted la prostitución?
- No, señor, yo la practiqué hace mucho tiempo, ahora la ejerzo.
El niño y su rana
17 jun
Un niño de 13 años va por la calle arrastrando una cuerda con una rana aplastada. Llega a uno de esos locales de mala reputación que tienen una luz roja en la entrada y llama a la puerta.
La vieja portera abre y al verlo se sorprende. Este le dice que quiere hacerlo con una de las chicas y le muestra un fajo de dólares. La vieja mira el dinero, acepta y le invita a elegir entre las chicas la que más le guste. El niño pregunta si alguna de ellas tiene alguna enfermedad, por supuesto la vieja responde que no. Pero él había oído a los hombres del pueblo decir que habían tenido que ir al hospital a recibir tratamiento después de haberlo hecho con María y esa era la chica que quería. Visto que el niño estaba tan decidido y tenía dinero, la vieja le dice que María está en el primer piso.
Sube la escalera arrastrando la rana aplastada. A los diez minutos baja arrastrando la rana, le paga a la vieja y al dirigirse hacia la salida, ésta le pregunta por qué eligió a la que estaba enferma.
El niño responde:
- Bueno, esta noche cuando llegue a casa, mis padres van a salir a cenar y me van a dejar con la niñera. Cuando se hayan ido lo voy a hacer con la niñera que le gustan mucho los jovencitos y ella se contagiará con la enfermedad que yo acabo de agarrar. Cuando vuelvan mis padres, papá llevará a la niñera a su casa y en el camino lo hará con ella y se contagiará la enfermedad. Cuando papá vuelva de llevar a la niñera, él y mamá se acostarán, lo harán y ella también se contagiará. Por la mañana cuando papá se vaya al trabajo, el cartero traerá el correo y se echará uno rápido con mamá y también lo contagiará y…. ese, ¡ese es el hijo de puta al que quiero joder porque atropelló a mi rana!
La llave de la eternidad
6 may
Un autobús sufre un accidente en la ruta, mueren una maestra, una monja y una prostituta. Llegan al purgatorio y se encuentran con San Pedro.
Primero llega la monja; San Pedro le pregunta:
- ¿Cual ha sido su misión en la tierra?
- Solo rezar y rezar.
- Para ti la llave de la eternidad; dice San Pedro
Luego llega la maestra y le pregunta lo mismo:
- ¿Qué hizo en la tierra?
- Enseñar a los niños a escribir y leer, etc.
- Para ti la llave de la eternidad, dice San Pedro
Y luego llega la prostituta y le dice:
- ¿Y tú qué guapa, qué has hecho en la tierra?
- Estropear todas las parejas que he podido, liarme con todos los hombres que he podido, etc.
- A ti te voy a dar la llave de mi habitación.
Las periquitas mal habladas
25 feb
Llega una señora a confesarse y le dice al cura:
- Padre, tengo un problema.
- Dime hija, ¿cuál es tu problema?
- Fíjese padre que tengo dos periquitas muy bonitas, pero lo único que saben decir es: “¡Hola! Somos prostitutas, ¿quieres divertirte un ratito?”
Le contesta el padre:
- Eso está muy mal, hija, pero le propongo algo: yo tengo un par de periquitos a los que he enseñado a leer la Biblia y a rezar, tráigame sus periquitas, las ponemos en la misma jaula con mis periquitos y ellos les enseñaran a rezar y leer la Biblia.
La señora, encantada con la idea, le lleva las periquitas al día siguiente. Al llegar, ve que los periquitos del padre están en su jaulita concentrados, rezando el rosario. Meten a las periquitas en la jaula que, fieles a su costumbre dicen:
- ¡Hola! Somos prostitutas, ¿quieres divertirte un ratito?
Y uno de los periquitos del cura contesta:
- Hermano, ¡guarda los rosarios que nuestras oraciones han sido escuchadas!
El móvil y la prostituta
17 dic
Un tío entra a un puticlub y pregunta:
- ¿Cuánto cuesta acostarse con una señorita?
- Son 200 €
- Pues yo sólo tengo 20 € y un móvil
- ¿Un móvil? Venga, anda, pasa, pasa. Vamos a echar un ratito.
Cuando terminan el pavo le da los 20 euros y se disponía a largarse, cuando le dice la señorita
- Oye, ¿y el móvil?
- Ah, si, apunta, apunta: 625….
Mala hija
26 feb
- ¿Donde estuviste tanto tiempo, sin siquiera escribir, desgraciada? ¡No sabes cuánto ha sufrido tu madre!
- Perdón, papá, pero es que me he vuelto prostituta…
- ¿Cómo? ¿Qué? ¡Lárgate inmediatamente de esta casa! ¡Desvergonzada, inmoral, perversa… mala hija!
- Seguro, papá, ya me voy… te comprendo. Solo vine a entregarle este abrigo de mink y las escrituras de la casa en la Riviera Francesa a Mamá, una cuenta de 500.000 dólares para los estudios de mi hermanito y a ti, papito, este Rolex Aniversario con diamantes y un Porsche Carrera , color negro, que está en la puerta…
- Hijita, ¿En qué dijiste que te has convertido?
- En prostituta, papá.
- ¡Uf! Qué susto, había entendido ¡Protestante!





