Entradas etiquetadas con iglesia
La señal de la cruz
1 jul
Había en un pueblo una iglesia que enfrente había un puticlub. Los Domingos por la mañana el cura abría la puertas y siempre se encontraba con Manolo saliendo de la casa haciendo la señal de la cruz.
- ¡¿Será posible?!
Decía el cura enfadado
Y así cada domingo. Hasta que cierto día el cura decide ir a hablar con Manolo a pedirle una explicación por su desfachatez.
- ¡Cómo es posible que tenga la poca vergüenza de encomendarse a Nuestro Señor cada vez que sale usted de esa casa de mala vida! ¡Es usted un indeseable! ¡Muestre un poco de respeto!
A lo que Manolo le contesta educadamente:
- Mire usted, padre. No es falta de respeto, es mala memoria. Cuando salgo hago: “Manolo piensa (se lleva la mano a la frente), bragueta cerrada (mano a la entrepierna), tabaco (mano al hombro izquierdo) y cartera (mano al hombro derecho)”
La almejilla
13 ago
En un curso de estos prematrimoniales en una iglesia de pueblo, el cura dice:
- No tenéis que besar a vuestra mujer en la boca hasta que os caséis, que eso también es pecado. Lo que tenéis que hacer es besarla en la mejilla.
Y desde el último banco, el más paleto del pueblo salta:
- ¡Eso, padre, eso! ¡En la almejilla, en la almejilla!
Estar arrepentido
16 jul
Un hombre entra al confesionario en una Iglesia.
- Padre,… me quiero confesar.
- Si hijo, dime: ¿Cuales son tus pecados?
- Padre… he sido infiel a mi esposa… soy productor de cine y la semana pasada me acosté con Jennifer López; y en esta semana he tenido una orgía súper ardiente con Cameron Diaz y Cindy Crawford, ….con las dos a la vez.
- Lo siento hijo, pero no te puedo absolver.
- Pero… ¿Por que no Padre? si la misericordia de Dios es infinita.
- Si huevón, pero ni Dios ni yo te vamos a creer que… estas arrepentido.
La chica del ático
8 ene
Un hombre mayor que vivía en las afueras de Nápoles, fue a la iglesia local a confesarse.
Cuando el sacerdote abrió el tablero del confesionario, el hombre dijo:
- Padre… Durante la Segunda Guerra Mundial, una mujer bonita golpeó a mi puerta y me pidió que la escondiera del enemigo. Así que yo la escondí en mi ático.
- ¡Eso fue una cosa maravillosa que has hecho, hijo -contestó el sacerdote- no tienes la necesidad de confesarlo…
- No Padre, es que ella empezó a agradecerme con ‘favores sexuales’
- Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias, dos personas pueden ser muy tentadas a actuar así. Pero si lo sientes verdaderamente, estás perdonado de hecho.
- Gracias, Padre. Ésa es una gran carga que le quita a mi alma. Pero tengo una duda más.
- ¿Y cuál es, hijo?
- ¿Cree Ud. que debería decirle que la guerra ha terminado?
Ofender a Dios
1 ene
Una pareja mayor, muy devota, está en un servicio religioso, y la mujer le dice a su esposo:
- Ay, mi amor, ¡qué vergüenza! ¡Acabo de ofender a Dios! ¡Estamos en la iglesia y se me acaba de escapar un pequeñito gas silencioso! ¿Qué hago?
El marido responde:
- Ahora no hagas nada, pero cuando lleguemos a casa cámbiale la pila al audífono…
Los violinistas del norte
18 dic
Van dos hombres en el interrail, en el mismo vagón, solos…Pasa toda la mañana…pasa toda la tarde…pasa la noche…y cuando llega el amanecer le dice uno al otro:
- Oiga… ¿usted de dónde es?…
- ¡Coño!…yo soy de Bilbao, ¡hostia!
- ¡Ay va la Virgen!…qué casualidad…yo soy de ¡Santander!
- ¡Hostia tía…los dos del Norte!…
- ¿Y usted a que se dedica?
- ¿Yo? soy violinista…
- ¡Me cago en la puta!…que puñetera casualidad…yo ¡¡¡también!!!
- ¡No puede ser cojones!… ¿también violinista?…Pues yo toco el violín de cojones, te lo advierto…
- ¡Pa buen violinista yo, tío, soy el mejor de España!
- ¿El mejor de España?… ¡Vamos hombre!, si yo soy el mejor de ¡¡Europa!!
- Mira tío…fíjate si yo tocare la hostia de bien, que cuando toco el violín en la iglesia de mi pueblo, en Santander, la Virgen de madera ¡llora!
- Pa violinista de cagarse yo, que el otro día toque el violín en la Catedral de Bilbao y de lo bien que lo hice, bajó Jesucristo de la cruz, me dio un abrazo y me dijo: “Eso si es tocar y no lo que hace el hijo puta de Santander que hace llorar a mi madre.







