Entradas etiquetadas con chofer
El regalo de mama
5 nov
Tres hijos dejaron su hogar, se independizaron y prosperaron. Cuando se juntaron nuevamente, hablaron de los regalos que habían podido hacerle a su madre.
El primero dijo:
-Yo construí una casa enorme para nuestra madre.
El segundo dijo:
-Yo le mandé un Mercedes con un chofer.
El tercero dijo:
-Os gané a los dos: sabéis cuánto disfruta mamá de leer la Biblia, y sabéis que no puede ver muy bien. Le mandé un gran loro marrón que puede recitar la Biblia en su totalidad. Les llevó 20 años a 12 franciscanos enseñársela. Contribuí con 1.000.000 de dólares durante 20 años, pero valió la pena. Mamá sólo tiene que nombrar el Capítulo y el loro lo recita.
Al poco tiempo, la madre envió sus cartas de agradecimiento.
Escribió a su primer hijo:
“Isaac, la casa que construiste es tan grande! Yo vivo en un solo cuarto, pero ahora tengo que limpiar toda la casa”.
Escribió a su segundo hijo:
“Moisés, estoy demasiado vieja como para viajar. Me quedo en casa todo el tiempo, así es que nunca uso el Mercedes”.
Escribió a su tercer hijo:
“Mi queridísimo Abraham, fuiste el único hijo que tuvo el sentido común de saber lo que le gusta a tu madre. ¡¡¡El pollo estaba delicioso!!!”
Taxista asustadizo
23 abr
Un pasajero le toca el hombro al taxista para hacerle una pregunta. El taxista grita, pierde el control del coche, casi choca con un camión, se sube a la acera y se mete en un escaparate haciendo pedazos los vidrios. Por un momento no se oye nada en el taxi, hasta que el taxista dice:
- Mire amigo, ¡jamás haga eso otra vez!… Casi me mata del susto.
El pasajero le pide disculpas y le dice:
- No pensé que se fuera a asustar tanto si le tocaba el hombro.
A lo que el taxista le responde:
- Lo que pasa es que es mi primer día de trabajo como taxista.
De forma comprensiva el pasajero le pregunta:
- ¿Y que hacía antes?
- Bueno, durante 25 años trabajé como chofer de un coche fúnebre.
Aprender a cocinar
1 ene
Los señores marqueses están en el salón de su casa. El marido está haciendo las cuentas y, de pronto, le dice a su esposa.
- Florinda, podrías aprender a cocinar y nos ahorraríamos la cocinera.
La marquesa, impertérrita y algo cáustica, le responde:
- Pues sí…, ¿y tú?, podrías aprender a follar y nos ahorraríamos el chófer.
La sirvienta
6 nov
La señora dueña de la casa llama a Casimira, la sirvienta y le dice:
- Casimira a partir de mañana queda despedida, no aguanto mas sus malos genios y su alboroto aquí en la casa.
La sirvienta le contesta:
- Ay mi señora, usted me despide porque tengo una cara mas bonita que usted.
- No sea arrogante.
Le contesta la señora:
- ¿Quien te ha dicho esto?
- Su esposo mi señora.
Contesta la muchacha.
- Arregla tus cosas y te vas le dice la señora.
- Si mi señora, pero estoy segura que usted me echa porque tengo las piernas más bonitas que usted.
- ¿Pero quién te dijo eso?
- Su esposo mi señora.
- Salga inmediatamente de esta casa.
- Está bien mi señora… pero estoy segura que usted me despide porque en la cama hago mejor el amor que usted.
- ¡Fuera de mi casa! ¿Ahora me vas decir que eso también te lo dijo mi esposo?
- No mi señora, en eso su esposo si es muy respetuoso. Eso me lo dijo su chofer…
Cacahuetes
23 oct
En un autobús repleto de ancianos que llevaban a dar una gira por la ciudad para gente de la tercera edad, una viejita se baja de su asiento, le toca en el hombro al chofer, y le ofrece un buen puñado de cacahuetes sin cáscara. El chofer sorprendido le da las gracias y se los come con agrado. Cinco minutos después, la abuelita repite, el chofer vuelve a agradecerle el gesto y se come sus manies. Cinco minutos mas tarde viene con otro puñado. Al cabo de unos diez puñados, el chofer ya no puede más y le pregunta:
- Dígame abuelita, es muy gentil de su parte atiborrarme de cacahuetes, pero ¿no cree usted que a lo mejor sus cuarenta amigos y amiguitas querrían también unos pocos?
- No joven, como no tenemos dientes, solo les chupamos el chocolatito.




