Entradas etiquetadas con carta
La carta de la monja
25 nov
La novicia del convento está escribiendo una carta y comienza:
Querido Monseñor.
Se da cuenta de que aquel puede mal interpretar sus palabras y vuelve a empezar.
Excelentísimo Monseñor.
Recapacita pensando que es demasiado formal.
Sr. Monseñor
Este título le parece muy mundano. Así que probando varios títulos, decide que el mejor es Don Monseñor. Para asegurarse de no meter la pata, le pregunta a la Madre Superiora:
- ¿Madre, Monseñor se pone con Don?
- Claro que se pone condón, si no, este convento sería una guardería.
La carta del soldado
15 jul
Un soldado destinado en Irak recibe una carta de su novia. La carta decía lo siguiente:
Querido Luis:
Ya no puedo continuar con esta relación. La distancia que nos separa es demasiado grande. Te tengo que admitir que te he sido infiel dos veces desde que te fuiste y no creo que ni tu ni yo nos merecemos esto, lo siento. Por favor devuélveme la foto que te envié.
Con amor, María
El soldado, muy herido, le pidió a todos sus compañeros que le regalaran fotos de sus novias, hermanas, amigas, tías, primas, etc. Junto con la foto de María incluyó todas esas fotos que había recolectado de sus amigos. Había 57 fotos en el sobre y una nota que decía lo siguiente:
Querida María:
Perdóname, pero no puedo recordar quien eres. Por favor, encuentra tu foto de este paquete y me devuelves el resto.
Cuídate, Luis
El regalo de mama
5 nov
Tres hijos dejaron su hogar, se independizaron y prosperaron. Cuando se juntaron nuevamente, hablaron de los regalos que habían podido hacerle a su madre.
El primero dijo:
-Yo construí una casa enorme para nuestra madre.
El segundo dijo:
-Yo le mandé un Mercedes con un chofer.
El tercero dijo:
-Os gané a los dos: sabéis cuánto disfruta mamá de leer la Biblia, y sabéis que no puede ver muy bien. Le mandé un gran loro marrón que puede recitar la Biblia en su totalidad. Les llevó 20 años a 12 franciscanos enseñársela. Contribuí con 1.000.000 de dólares durante 20 años, pero valió la pena. Mamá sólo tiene que nombrar el Capítulo y el loro lo recita.
Al poco tiempo, la madre envió sus cartas de agradecimiento.
Escribió a su primer hijo:
“Isaac, la casa que construiste es tan grande! Yo vivo en un solo cuarto, pero ahora tengo que limpiar toda la casa”.
Escribió a su segundo hijo:
“Moisés, estoy demasiado vieja como para viajar. Me quedo en casa todo el tiempo, así es que nunca uso el Mercedes”.
Escribió a su tercer hijo:
“Mi queridísimo Abraham, fuiste el único hijo que tuvo el sentido común de saber lo que le gusta a tu madre. ¡¡¡El pollo estaba delicioso!!!”
Carta de Dios
26 mar
Tras haber sido elegido para llevar a cabo un estudio acerca de como se está comportando el hombre en la Tierra, San Pedro se encuentra parado frente a su jefe listo para mostrar sus hallazgos.
- Dime, Pedro, ¿que has encontrado?
Pregunta Dios.
- Oh, me da muchísima pena tener que decirte esto, mi Señor, pero la gente se está comportando de una forma muy pecadora. Hay drogas, alcohol, asesinatos; ya lo dijiste, otra Sodoma y Gomorra. Pero lo peor de todo es esa nueva obsesión con el sexo oral. De acuerdo con la estadística de mis encuestas, el 88% de la población lo está practicando de manera descontrolada, y me temo que este asunto está alcanzando proporciones epidémicas.
- Hummm…
Exclama Dios pensativo
- ¿Tienes alguna recomendación de que se puede hacer para poner fin a esta perversión sexual?
- Yo pienso que deberíamos enviar un mensaje a cada persona en la Tierra que esté implicada en la sucia práctica del sexo oral. El contenido del mensaje debe explicarles lo que exactamente les
ocurrirá en el Día del Juicio Final, si no dejan de realizar inmediatamente este tipo de actividad.
- Esa es una solución efectiva
Contesta Dios
- Pero pienso que en lugar de castigar a aquellos que practican sexo oral, deberíamos recompensar a los que se abstienen de hacerlo. Enviemos una carta, firmada por mí personalmente, a cada una de esas buenas personas.
Y así lo hicieron…
¿Sabes qué decía la carta?
(Baja más…)
(¿Aun no lo sabes?)
(Baja un poco más…)
Entiendo… Tú tampoco la recibiste, ¿¿eh??




