Entradas etiquetadas con calzoncillo
Lancelot y su deseo
26 ago
Lancelot era un alto funcionario de la corte del Rey Arturo. Hacía ya algún tiempo, él sentía un deseo de chupar los voluptuosos senos de la Reina hasta extasiarse.
Un día le reveló su deseo secreto a Merlín, el consejero del Rey, y le pidió que lo ayudara. Después de pensarlo bien, Merlín estuvo de acuerdo en ayudarlo a cambio de mil monedas de oro. Lancelot aceptó el precio. Al día siguiente, Merlín preparó un líquido que causaba comezón y lo derramó en el sostén de la Reina, que había dejado fuera mientras se bañaba. Poco después comenzó la comezón en sus senos, aumentando en intensidad a medida que pasaban las horas, dejando al Rey muy preocupado.
Enseguida llamaron a Merlín para solicitar su opinión sobre el caso, a lo que él contestó que solamente una saliva muy especial aplicada por un período de cuatro horas curaría el mal. Merlín también dijo que afortunadamente esa saliva podría ser encontrada en la boca de Lancelot. El Rey Arturo mandó a llamar a Lancelot inmediatamente, quien por las siguientes cuatro horas chupó salvajemente los senos de la Reina, lamiendo, mordiendo, apretando y manoseando los senos de la Reina… Lancelot hizo su sueño realidad. Satisfecho, Lancelot se encontró horas más tarde con Merlín. Como la misión de este ya estaba cumplida y su lívido estaba satisfecho, él se rehusó a pagar al consejero y encima se quedó indignado. Lancelot sabía que naturalmente Merlín nunca podría contar al Rey la verdad.
Pero…. había subestimado a Merlin. Al día siguiente, Merlín para vengarse, colocó el mismo líquido en los calzoncillos del Rey, quien inmediatamente mandó a llamar a Lancelot.
La pasión en el matrimonio
11 feb
Dicen que el matrimonio acaba con la pasión el amor y sus rescoldos y solo en el mejor de los casos te queda el cariño del roce. Yo que aunque ya cuento con una edad, no me doy por vencido nunca, me dispuse a comprobar el grado de pasión que aún conservaba mi matrimonio; y este fue el resultado:
Entro con mucho cuidado en la cama y susurro dulce y apasionadamente al oído de mi mujer:
- Estoy sin calzoncillos…
Y ella me responde:
- Mañana te lavo unos.
Un pollito en el avión
28 may
Un turista regresa a su casa con un pollito que le habían regalado de recuerdo. En el avión, la azafata les explica que no pueden llevar animales, así que el viajero sale, se esconde el pollito en los calzoncillos, vuelve a entrar al avión, se sienta al lado de una monjita y se echa a dormir. De repente, el pollito saca la cabeza de la entrepierna del hombre; mira tiernamente a la religiosa y emite un ‘pío, pío’. La monjita se alarma y se dirige al hombre:
- Señor, despierte rápido; despierte. Mire usted que yo no entiendo mucho de esto, pero me parece que… ¡¡¡se le rompió un huevo!!!
Calzoncillo con teflón
15 ene
LLega un minero al almacén del pueblo, se acerca al dependiente y le dice:
- Deme unos calzoncillo con teflón…
- ¿Disculpe caballero? ¿Unos que?
- Unos calzoncillos con teflón, hombre. ¿Que no hablo claro, o está usted sordo?
- Debe estar usted confundido señor,el teflón es un recubrimiento que tienen los sartenes para que no se peguen los huevos.
- Pues precisamente, para eso los quiero……..





