23 julio 2010
Pomada milagrosa
Un hombre va a casa de una amiga para echar una canita al aire. A la hora de aquello, el pene no le responde, así que, un poco preocupado, le dice a la amiga que lo espere un momento. Va al baño y en la oscuridad busca en el botiquín algo que le ayude a solucionar el problema. Encuentra una pequeña cajita con pomada, se la unta y: oh maravilla!, le devuelve al instante su vigor juvenil.
El tipo vuelve a la cama y le hace el amor a la amiga quien queda extasiada ante tal vigor. Una vez terminado todo, al hombre le entra la curiosidad de saber qué se había untado. Se levanta, va al baño, enciendela luz y busca la pomadita. Después de un buen rato la amiga entra al baño y lo encuentra desmayado en el suelo, con una cajita en la mano en la que se lee:
“Pomada Bayer para callos Se endurece, se seca, se pudre y se cae”



hace 1 año
jajajaja, he llorado de la risa, al punto que viniero a ver de que me reía y terminamos todos llorando de la risa. Excelente.
hace 1 año
ja,ja,ja…que poco le duro el milagro¡ Saludos