Chistes de niños
El niño del disco rayado
27 ene
Eran dos niños y uno le dice al otro:
- ¿Por qué eres tan alto?
- Porque mi mamá se comió un poste y por eso soy alto.
Entonces el otro niño dijo:
-Mi mamá se comió un disco rayado y no pasó nada, no pasó nada, no pasó nada…
Niño loco
13 ene
- Mamá, mamá, en la escuela me dicen que estoy loco
- ¿Quién hijo, quién?
- Las ardillas mamá, las malditas ardillas
Los hermanos y los regalos
23 dic
Esto eran dos hermanos uno siempre era muy optimista, y el otro era muy pesimista. En la Navidad, los padres de los muchachos quisieron hacer un experimento para igualar un poco las emociones de los niños.
Al pesimista le dejaron de regalo un precioso caballo de madera de color marrón; y al optimista le pusieron un montoncito de mierda de caballo. Por la mañana, al levantarse los niños, el pesimista dice:
- ¡Qué regalo tan malo tengo yo: un caballo marrón, y es de madera! ¡Y yo quería uno de color gris! ¡Yo quería uno vivo!
El optimista ni siquiera podía ahora dejar su optimismo:
- ¡A mí me dejaron uno vivo, pero ya se fue!
El bebé que mama
2 sep
Entra un macarra en el tren y ve a una señora gordísima dando de mamar a un bebé. Se detiene frente a ella y le pregunta:
- Qué, ¿el niño mama o sopla?
El niño y su rana
17 jun
Un niño de 13 años va por la calle arrastrando una cuerda con una rana aplastada. Llega a uno de esos locales de mala reputación que tienen una luz roja en la entrada y llama a la puerta.
La vieja portera abre y al verlo se sorprende. Este le dice que quiere hacerlo con una de las chicas y le muestra un fajo de dólares. La vieja mira el dinero, acepta y le invita a elegir entre las chicas la que más le guste. El niño pregunta si alguna de ellas tiene alguna enfermedad, por supuesto la vieja responde que no. Pero él había oído a los hombres del pueblo decir que habían tenido que ir al hospital a recibir tratamiento después de haberlo hecho con María y esa era la chica que quería. Visto que el niño estaba tan decidido y tenía dinero, la vieja le dice que María está en el primer piso.
Sube la escalera arrastrando la rana aplastada. A los diez minutos baja arrastrando la rana, le paga a la vieja y al dirigirse hacia la salida, ésta le pregunta por qué eligió a la que estaba enferma.
El niño responde:
- Bueno, esta noche cuando llegue a casa, mis padres van a salir a cenar y me van a dejar con la niñera. Cuando se hayan ido lo voy a hacer con la niñera que le gustan mucho los jovencitos y ella se contagiará con la enfermedad que yo acabo de agarrar. Cuando vuelvan mis padres, papá llevará a la niñera a su casa y en el camino lo hará con ella y se contagiará la enfermedad. Cuando papá vuelva de llevar a la niñera, él y mamá se acostarán, lo harán y ella también se contagiará. Por la mañana cuando papá se vaya al trabajo, el cartero traerá el correo y se echará uno rápido con mamá y también lo contagiará y…. ese, ¡ese es el hijo de puta al que quiero joder porque atropelló a mi rana!
El taxista impertinente
8 abr
Un padre con su hijo de 10 años se dirigía en taxi al Parque de Atracciones de Madrid para pasar la tarde. Al ir acercándose al aparcamiento, al niño le llamo la atención la cantidad de chicas de todas las razas, vestidas de forma extraña y con poca ropa, que permanecían de pie en la cuneta mirando a los coches que pasaban, y le pregunto a su padre:
- ¿Que hacen todas estas señoras por aquí, papa?
A lo que el padre contesto, intentando parecer convincente:
- Son chicas que vienen de una fiesta de disfraces y están esperando a que su novio o sus padres las pasen a recoger.
Pero al taxista no le debió parecer bien aquella respuesta, y sin que nadie pidiera su opinión, dijo al padre:
- No engañe al niño, hombre, que ya es mayorcito para saber las verdades…
Y continuo, ya dirigiéndose al niño:
- Estas “señoras”, chaval, son putas, y se dedican a esperar que pare un cliente para follárselo a cambio de dinero, ¿comprendes?
El niño se quedo pensativo, y tras digerir lo que acababa de escuchar, le asalto la curiosidad:
- Entonces, papa, ¿estas señoras también tienen niños?
- Claro hijo.
Repuso el padre
- De algún sitio tienen que salir los taxistas.
Dormir encima de otra persona
4 mar
El pequeño nieto estaba pasando unos días con su abuela. Llevaba un rato jugando fuera con otros niños cuando entró en la casa y le preguntó:
- ¡Abuela!, ¿cómo se llama cuando dos personas duermen en el mismo cuarto y una de ellas está encima de la otra?
La abuela se quedó un poco sorprendida, pero decidió decirle la verdad.
- Pueees… a eso se le llama tener relaciones sexuales, cariño…
El pequeño dijo: “¡Aaha..!” y volvió a salir a charlar y jugar con los otros niños.
Al día siguiente volvió a entrar y le dijo todo enojado:
– ¡Abuela, no se llaman relaciones sexuales!, ¡¡se llaman LITERAS!!… y la maestra quiere hablar contigo….
El disfraz de castor
17 dic
Pues llega el niño a casa del cole el día anterior a la fiesta navidad y le dice a la madre que necesita un disfraz de castor para la representación.
La madre se va a la calle a buscar el disfraz y no encuentra nada. Le dan las 10 de la noche y no tenía el disfraz. Por lo que la madre empieza a pensar que menudo bochorno llevar a su hijo al día siguiente sin disfraz y el resto de los niños sí. Así que sintiéndolo en el alma coge su abrigo de visón los rasga y empieza a hacerlo disfraz. Se pasa toda la noche cosiendo y a la mañana siguiente cuando el niño despierta, desayuna y le pone el disfraz que le ha quedado a la madre impecable. Ella toda orgullosa le mete al niño en el coche y se lo lleva al cole para la actuación. Y cuando van de camino con el niño sentado en el asiento de atrás del coche empieza a canturrear:
“A Belén castores, a Belén chiquillos, que ha nacido el Rey de los angelitos…”

