Chistes de indios y vaqueros
Los indios gorrones
12 ago
Lejano Oeste. Llega un forastero en tren y al bajar le dicen en la estación que no vaya al Saloon, que hay un indio muy peligroso.
- ¿Un indio?
Pregunta el forastero
- Me la suda, hombre.
El tío va al Saloon, y en la calle, al lado de la puerta, hay un indio escuchimizado con los ojos hundidos.
- ¿Y tú eres el indio ése que tiene a todo el pueblo acojonado?
- Sí, yo soy.
- Buah, que te den.
Entra el tío en el bar y cuando se sienta a la barra entra el indio y se le sienta al lado.
- ¿Quieres que te cuente una historia? -dice el indio.
- Venga, anda, escúpela.
- Bueno, esto pasó hace mucho, mucho tiempo… Era la época de las grandes guerras… Iba yo un día por la selva, cuando, de repente, un gigantesco “bebes” apareció delante de…
- ¿Qué “bebes”?
- Un gin-tonic por favor
El camarero se lo pone.
- Sigo… para enfrentarme al terrible “bebes”, tuve que sacar mi “tomash” y darle con…
- ¿Qué “tomash”?
- Bueno póngame una ración de bravas jefe…
- ¡Puto indio!
El forastero se empezaba a picar…
- Total, que después de librarme del bicho aquel, me encontré con una tribu de “Ke-Mash”…
- ¿”Ke-Mash”?
- Bueno pues ponme para terminar un cafelito…
Entonces el forastero está hasta los cojones y ¡PAM! ¡PAM! le vuela la cabeza al indio del cabreo. Al día siguiente vuelve el forastero al Saloon y se encuentra a tropecientos indios en el bar. Cuando entra, le dice el jefe:
- ¿Ser tú quién ha matado a Gorrón?
- Sí, he sido yo.
- ¿Tú solo?
- Sí.
- Pues nosotros con leche.
Jesse James y el cajero
25 mar
En el viejo y salvaje oeste, Jesse James entra a un banco, amenaza al cajero con un arma:
- Quiero que vengas a este lado de la barra.
- Si, sr, James…. quiere el dinero del banco se lo doy.
- No, que de dinero ya tengo bastante de tanto que he robado… quiero que te arrodilles y me la chupes.
El pobre cajero no tiene más remedio que chupársela mientras James le apunta directa a la cabeza, De pronto, James… se relaja, hecha la cabeza atrás y deja de apuntarle al cajero.
En eso el cajero le dice:
- Oye James…. por favor apúntame de nuevo… si no, todos van a creer que me gusta.
La memoria del indio
16 abr
Un periodista que vivía en Nueva York, se entera que en el sur de Dakota vivía un indio que tenia súper buena memoria. Y como buen periodista, decide venir a investigar el asunto. Toma un avión, luego un tren, luego un jeep a la cordillera y por fin dos días a caballo para llegar a un poblado.
- ¿Vive aquí el indio con buena memoria?
- Si
Le responden y le señalan una casa.
Entra y ve a un indio de como 90 años.
- Así que usted es quien tiene buena memoria…
- Si… yo soy…
- ¿Y me podría hacer una demostración?
- claro… ahí esta mi diario de vida…
Y le da un libro de como 3000000 de paginas. El periodista lo agarra y le comienza a preguntar…
- ¿Que paso el 2 de Abril de 1903?
- Bueno, esa mañana amaneció nublado y yo me puse un chaleco rojo, mi mama estaba cociendo un pato salvaje y un vecino grito porque se le cayó una piedra en el pie…
Y así pasan largo rato conversando… el indio siempre acertaba…así que el periodista se convence… decide volver a Nueva York a redactar el articulo, y al despedirse le pregunta…
- ¿Que hizo cuando cumplió los 15?
- Desayune 2 huevos.
- Cierto, cierto.
El periodista se va y hace un libro, y gana el Pulitzer y se hace famoso y millonario con la historia. Al cabo de 30 años después decide visitar los huesos del indio. Llega al pueblo y pregunta por la tumba y le dicen que el indio aun vive; cuando le ve, dice:
- ¿Pero… pero como… como… como…?
- Fritos… fritos… fritos…
El vaquero y el indio
10 jul
Un vaquero encuentra un indio acostado a la orilla del camino con la oreja pegada a tierra. Curioso por esta costumbre india le pregunta qué pasa. El indio le contesta:
- carreta grande, cuatro ruedas, cuatro caballos, carreta llevar hombre blanco, rifle en brazos, al lado hombre blanco, mujer bonita, pelo largo, mujer llevar niño recién nacido en brazos.
El vaquero sorprendido le comenta:
- ¡Caramba!, yo había escuchado de la habilidad de los indios para detectar si vienen caballos o carretas con solo pegar el oído a tierra pero usted me ha sorprendido, ¿Cómo es que puede dar tantos detalles con solo pegar su oído a tierra?
- Es que, ¡Acaba de pasarme por encima!


