Los chistes del viernes
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Entradas de Los chistes del viernes
Lo que usted cree
1Un señor toma asiento ante la mesa con la bola de cristal y la adivinadora le dice:
- Veo que tiene dos hijos.
- Eso es lo que usted cree -replica el hombre- yo tengo tres hijos.
La adivinadora sonríe y replica:
- ¡Eso es lo que usted cree!
Error en el correo
1Un matrimonio de Madrid decide ir a pasar un fin de semana a la playa, en el mismo hotel donde pasaron la luna de miel 20 años atrás. A última hora, debido al problema de trabajo, la mujer no podía ausentarse el día previsto, así que decidieron que el marido volviera el jueves y la mujer lo haría al día siguiente. El hombre llego sin novedad y, una vez alojado en el hotel, vio que en la habitación había un ordenador con conexión a internet, así que decidió envía un correo electrónico a su mujer. SIN EMBARGO CONFUNDIO UNA LETRA AL ESCRIBIR LA DIRECCION y mando el mensaje sin darse cuenta del error.
En Sevilla, una viuda acaba de llegar del funeral de su marido, que había fallecido repentinamente de un ataque al corazon. La viuda comprobó su correo electrónico esperando ver mensajes de parientes y amigos, al leer el primero se desmayo.
El hijo, al entrar a la habitacion, encontro a su madre en el suelo sin conocimiento al pie del ordenador en cuya pantalla podía leerse:
A: Mi querida Esposa
Asunto: He llegado bien
Probablemente te sorprenderá recibir noticias mías por esta vía, pero es que ahora tienen ordenadores aquí y puede enviar mensajes a tus seres queridos. Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para cuando llegues tu, mañana Viernes, tengo muchas ganas de verte. Espero que tu viaje sea tan tranquilo y tan relajado como ha sido el mío.
P.D. No traigas mucha ropa, hace un calor tremendo aquí abajo.
Puesto de trabajo
0El empleado al jefe de personal:
- Vengo a ocupar el puesto del señor que se acaba de ahogar.
- Lo siento, llega usted tarde; ya se lo dimos al que lo empujó.
Los violinistas del norte
0Van dos hombres en el interrail, en el mismo vagón, solos…Pasa toda la mañana…pasa toda la tarde…pasa la noche…y cuando llega el amanecer le dice uno al otro:
- Oiga… ¿usted de dónde es?…
- ¡Coño!…yo soy de Bilbao, ¡hostia!
- ¡Ay va la Virgen!…qué casualidad…yo soy de ¡Santander!
- ¡Hostia tía…los dos del Norte!…
- ¿Y usted a que se dedica?
- ¿Yo? soy violinista…
- ¡Me cago en la puta!…que puñetera casualidad…yo ¡¡¡también!!!
- ¡No puede ser cojones!… ¿también violinista?…Pues yo toco el violín de cojones, te lo advierto…
- ¡Pa buen violinista yo, tío, soy el mejor de España!
- ¿El mejor de España?… ¡Vamos hombre!, si yo soy el mejor de ¡¡Europa!!
- Mira tío…fíjate si yo tocare la hostia de bien, que cuando toco el violín en la iglesia de mi pueblo, en Santander, la Virgen de madera ¡llora!
- Pa violinista de cagarse yo, que el otro día toque el violín en la Catedral de Bilbao y de lo bien que lo hice, bajó Jesucristo de la cruz, me dio un abrazo y me dijo: “Eso si es tocar y no lo que hace el hijo puta de Santander que hace llorar a mi madre.
Sorpresa en la cama
1Después de una larga y tendida sesión amorosa, el joven se da la vuelta, saca un cigarrillo de sus pantalones vaqueros y busca su encendedor. Como no lo encuentra, le pregunta a su compañera si tiene uno a mano.
- Debe haber algunas cerillas en el cajón de la mesilla de noche.
Responde ella.
Él abre el cajón y encuentra la caja de fósforos, al lado de la foto de un hombre. Naturalmente, el joven se preocupa.
- ¿Es tu esposo?
Pregunta él, nervioso.
- No, tontito.
Responde ella, acurrucándose amorosamente.
- ¿Tu enamorado, entonces…?.
- No, para nada”, dice ella, mordisqueándole la oreja.
- ¿Tu hermano…?
- En absoluto.
- Bueno, y entonces, ¿quien demonios es él…?
Pregunta el desconcertado muchacho.
Serenamente, la chica responde:
- Soy yo antes de la operación.
El niño de los huevos
2Se puso Pepito a vender huevos dentro de una iglesia.
- ¡huevos, huevos, a 10 ptas. cada uno!
Y el padre muy molesto grita:
- ¡Saquen a ese niño de los huevos!
Y Pepito asustado le dice:
- ¡Padre mejor de la oreja!



